Antes todo era así:
V
Vivamos la vida, Lesbia, y amemos.
No les demos boletos a los beatos
que siempre andan hablando por hablar.
El sol puede volver después de muerto
pero cuando se muere nuestra luz
nos toca dormir en la noche eterna.
Dame mil besos y enseguida cien
y luego otros mil y luego cien más
y cuando se nos disppare la cuenta
revolvámosla, que ni la sepamos
ni venga un desgraciado a maldecirnos
al saber cuántos fueron nuestros besos.
pero ahora, yo puedo ser Catulo...
VIII
Pobre Catulo, déjate de estupideces
y da por perdido lo que ves que se perdió.
Algún día brilló el sol con claridad,
cuando andabas de aquí para allá, títere
de la que amábamos como a nadie amarán,
y juntos éramos una fiesta y no había
ni un sí ni un no entre nosotros.
Algún día brilló el sol con claridad.
Ahora ya no quiere: no hagas el loco entonces,
ni persigas a la que huye, ni te degrades:
mentalízate y resiste. Madura.
Hasta nunca, muchacha. Catulo ha madurado
y no te buscará ni molestará con sus ruegos.
Pero lo lamentarás cuando nadie te ruegue.
Ah, mala, qué vida te espera.
¿Ahora quién te rondará? ¿A quién le parecerás bella?
¿Ahora a quuién amarás? ¿De quién te dirán suya?
¿Y a quién besarás? ¿Y a quién le morderás la boquita?
Pero tú, Catulo, concéntrate y madura.
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