"Bien, cuando pienso en mi esposo, lo que más extraño de él es cómo se acostaba a mi lado de noche. A veces, estrechaba su brazo a través de mi pecho. Y no podía moverme, al punto en que me costaba respirar. Pero me sentía segura, completa. Y extraño su forma de silbar cuando caminaba por la calle. Cada vez que hago algo, pienso en lo que él diría: "Hoy hace frío, usa una bufanda". Pero, últimamente olvido los pequeños detalles. Todo comienza a desvanecerse, y empiezo a olvidarlo, y es como que... lo estoy perdiendo otra vez. Entonces, a veces, me obligo a recordar cada detalle de su cara, el color de sus ojos, sus labios, sus dientes, la textura de su piel, su cabello, aunque no tenía más cuando se murió. Y a veces, no siempre, pero a veces puedo verlo, como si una nube se moviera y él apareciera, y casi pudiera tocarlo. Luego, el mundo real aparece y él se desvanece, nuevamente.
Hago eso cada mañana, cuando el sol no brilla tanto afuera, porque el sol parece hacerlo desaparecer. Aparece y desaparece, como el sol sale y se pone, como algo tan efímero. Es como la vida. Aparecemos y desaparecemos. Y somos tan importantes para algunos, pero solo estamos... pasando."
No hay comentarios:
Publicar un comentario